Unidad 10. Seguridad en Internet (III)

 

2- Bajarse archivos de páginas web

Hay muchas páginas web que dan la posibilidad de descargarse archivos haciendo clic en un enlace, se abre un cuadro de diálogo para preguntarnos en qué carpeta de nuestro disco duro queremos dejar el archivo y comienza la descarga. Si el archivo que descargamos está infectado puede infectar nuestro ordenador. Los antivirus actuales suelen revisar estos archivos antes de abrirlos.

 

3- Bajarse archivos de Internet por ftp

Esta es otra forma de descargarse archivos por la red. Para ello se utilizan programas de ftp como Cute-FTP o FileZilla, estos programas permiten conectar con un servidor y copiar archivos del servidor a nuestro ordenador y si estamos autorizados desde nuestro ordenador al servidor.

 

4- Copiar información de memorias extraibles.

Cada vez se intercambian menos archivos por este sistema, ya que resulta más cómodo enviarlos por internet. Pero hay muchos virus que crean un archivo de autoarranque infectado en la memoria usb. Al meterla en otro ordenador, el sistema ejecuta el archivo de autoarranque, ejecutando el virus.

 

5- Visitar páginas web.

Normalmente las páginas web contienen texto, gráficos, sonido, animaciones y vídeos. El navegador sólo se leen estos elementos y se visualizan en la pantalla, por lo tanto las páginas web no pueden infectarnos ya que no suelen contener programas que se ejecuten en nuestro ordenador.

Sin embargo algunas páginas web pueden grabar información en nuestro ordenador por medio de los controles ActiveX y Applets Java sin que seamos conscientes de ello. Este es un medio de infección muy peligroso y que cada vez se utiliza más, sobre todo para propagar programas espía.

Normalmente, para que una página web pueda infectar a sus visitantes ha de ser el propio dueño o webmaster de dicha página el que instale los virus con intención de propagarlos, por lo tanto puedes navegar tranquilamente por todas las páginas serias de la red. Casi el 100% de los servidores tienen antivirus que evitan la posibilidad de enviar virus a través de sus páginas web. Sin embargo, en ocasiones, los hackers logran introducir código malicioso en las páginas web, sin el consentimiento de sus propietarios, normalmente a través de los formularios.

Los fallos en la construcción de los navegadores también están involucrados en este sentido. Muchas veces al programar el funcionamiento de los navegadores se dejan huecos o agujeros con debilidades que personas malintencionadas utilizan en nuestra contra. Con las actualizaciones de los navegadores se van mejorando estos problemas de seguridad, por eso hay que mantenerlos actualizados.

En este último caso, la interacción del usuario en la infección es casi nula, normalmente (y en otros casos) nos infectamos por descargar un archivo, ejecutar un programa o hacer clic en determinado enlace. Si se aprovechan este tipo de fallos el resultado puede ser caótico pues nada más visitar la página nuestro equipo estaría a merced de cualquiera.

De todas formas, como hemos dicho antes, se trata solamente de hechos aislados que se solucionan parcheando (arreglando) el programa navegador. Y aun así, los servidores y páginas webs de confianza no suelen tener estos tipos de problemas.

La única solución es ser precavido y visitar sólo sitios que consideremos seguros. Y no pulsar cualquier enlace, ni instalarnos todo lo que nos ofrezcan.

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