Proveedor de acceso a Internet
Una vez tenemos el terminal, router y la conexión necesitamos que alguien nos de acceso, esta función la proporciona un proveedor de acceso a Internet (ISP).
Para las instalaciones de cable o ADSL el ISP realiza la instalación en el domicilio del cliente y proporciona las claves del router y wifi. En el caso de conexiones autoinstalables el ISP deberá proporcionarte todos los datos necesarios para poder crear una configuración correcta en tu ordenador. Normalmente sólo es necesario conectarlos y responder a algunas preguntas de configuración En otros casos los proveedores incluyen un DVD de instalación que se encarga de crear una configuración válida y dejando tu equipo listo para la conexión.
El ISP también asigna a nuestro ordenador un número (llamado número IP) que nos identifica dentro de Internet, así cuando solicitamos información a Internet será nuestro ordenador quien la reciba y no otro; esta asignación de IP es algo transparente para el usuario y suele ser una IP dinámica, es decir, que va cambiando en cada conexión. En resumen, el ISP se encarga de
gestionar la conexión entre nuestro ordenador e Internet.
En los comienzos de Internet había muchas pequeñas empresas que prestaban servicio como ISP. Cuando aumentó el número de personas que se querían conectar, grandes empresas desplazaron a las existentes gracias a que tenían los medios suficientes para suministrar el acceso a tanta gente.
Actualmente los ISP son las propias compañías telefónicas u otras empresas respaldadas por grandes empresas y grupos financieros.
Los ISP ofrecen diferentes tipos de conexión a Internet ( ADSL, cable, etc.) que explicaremos más adelante y también ofrecen diferentes modalidades de tarifas según contratemos sólo la conexión a Internet, o combinada con el teléfono, la televisión de pago y la conexión a Internet a través de la línea móvil.
Según el tipo de conexión que elijamos necesitaremos un ISP que sea capaz de proporcionárnosla, por ejemplo, algunos sólo trabajan con conexiones por cable, que tendrán que hacer llegar hasta nuestro domicilio, otros sólo con ADSL, etc... Al elegir un ISP debes tener en cuenta la rapidez y calidad del servicio que te ofrece, pregunta a tus conocidos por sus experiencias. Ten en cuenta que el dato de velocidad de conexión que dan los ISP se refiere a velocidad máxima, en realidad, la mayor parte del tiempo la velocidad real es menor. También puedes comparar el número y el tipo de cuentas de correo que te ofrecen, el tamaño del buzón, el espacio gratuito para colocar tus páginas web, el soporte para resolver dudas, etc.
Y por supuesto, la oferta de proveedores dependerá de la zona de cada usuario, siendo siempre más interesante en las principales ciudades, donde es más probable que exista la infraestructura de fibra óptica adecuada para proporcionar conexiones de cable.
Hay sitios donde puedes comprobar la velocidad de tu conexión y ver comparativas de las diferentes opciones: ADSzone , BandaAncha.
Aquí tienes algunas direcciones de ISP españoles: Movistar, Orange, Ono, Vodafone.
Un navegador
Por último necesitaremos un programa que sea capaz de leer la información que hay en los servidores de Internet, que normalmente está escrita en el lenguaje HTML, y presentarla en pantalla formateada. También son capaces de recoger la información que introduce el usuario mediante formularios y enviarla al servidor.

Estos programas reciben el nombre de navegadores (Browsers, en inglés) y los más conocidos son Chrome de Google, Internet Explorer de Microsoft, Firefox de Mozilla, Safari de Apple y Opera
Todos son gratuitos y se pueden descargar de Internet, por lo cual es fácil, además de recomendable, tener una versión actualizada. En la siguiente unidad los trataremos más a fondo.