Hangouts de Google
Ya vimos cómo usar el chat de texto con Hangouts, ahora hablaremos brevemente de las videollamadas con Hangouts.
Se pueden establecer videollamadas con hasta diez personas de forma gratuita. Todos deben tener una cuenta de Gmail. Cómo ya hemos dicho, las videollamads necesitan un ancho de banda considerable y no funcionarán si no hay suficiente ancho de banda.
Se pueden hacer videollamdas con Hangouts desde varios dispositivos, ordenadores, teléfonos móviles y tablets. Hangouts está integrado en G+, de forma que puedes iniciar una videollamada con cualquier usuario de la red social de Google, G+.
Las llamadas por teléfono desde Hangouts sólo son gratuitas para EE.UU. y Canadá, para el resto hay que pagar una cuota más reducida que las tarifas telefónicas normales. Para recibir llamadas desdeun teléfono hay que pedir un número a Google, pero a la hora de escribir esto, sólo está disponible para EE.UU
Para iniciar una videollamada desde Gmail hay que hacer clic en el icono
o
que hay en la parte inferior izquierda de la pantalla, se abrirá una ventana para invitar a otros usuarios de Hangouts. Una vez aceptada la llamada se verá una pantalla similar a la que ves a continuación, pero con los rostros de las personas, en lugar de los iconos que aparcen aquí por motivos de privacidad.

En la parte central aparece la persona con la que hablas, y en la parte inferior izquierda aparece tu imagen.
En la parte superior tenemos los botones para invitar a más usuarios, controlar el micrófono y el vídeo, ver la calidad de la videollamada, modificar los ajustes y finalizar la videollamada.
En la parte izquierda tenemos varios botones para inciar un chat, compartir fotos, vídeos de YouTube, archivos de Google Drive y el boton
que permite compartir la pantalla. Al compartir la pantalla nuestro interlocutor puede ver lo que tenemos en nuestra pantalla, por ejemplo, la pantalla del progama Photoshop, con lo cual podemos explicarle cómo utilizar dicho programa.
Un paso más en esta línea es el icono
escritorio remoto, que no sólo permite ver, sino manejar el ordenador del interlocutor, ejecutar comandos. Con su permiso, por supuesto. De esta forma podrías ayudarle a configurar su ordenador o resolverle algún problema.