Los temas de privacidad son, o deben ser, temas sensibles para cualquier persona, por supuesto. En ese sentido, es importante definir qué parte de tu información no debe ser pública o disponible para cualquier aplicación bajo ninguna circunstancia. Eso incluye, por supuesto, contraseñas, información bancaria y de ingresos, de salud, familiar, etcétera. Hay otro conjunto de datos que, aunque consideramos privada, es pública, como el remitente registrado de nuestro domicilio para diversos servicios, como luz y agua. Si deseamos ser estrictos con la privacidad, entonces no sólo tendríamos que revisar con lupa las opciones de los sistemas operativos de todos nuestros dispositivos, sino además con la información que compartimos con todas las entidades públicas y privadas con las que tenemos contacto. Por tanto, no se trata de desarrollar ninguna paranoia al respecto, sino de ser prácticos a la hora de balancear qué información brindamos y qué beneficios obtenemos de ello.
Otro aspecto de la privacidad que hemos dejado al final tiene que ver no sólo con los datos que nos definen de algún modo, como nuestra ubicación, nombre y lista de contactos, sino también con la información que dinámicamente generamos. Por ejemplo, qué páginas visitamos de internet, qué compramos, a quién le escribimos con más frecuencia, en dónde estudiamos o trabajamos, etcétera. Estas opciones implican una recolección permante de información relacionada con nuestras actividades. Para muchas personas es común que esa información la brinden voluntariamente a través de las redes sociales. En el caso de Microsoft y Windows 10, hay una opción llamada Conociéndote que se encuentra en el cuadro de diálogo anterior, en la categoría Voz, entrada manuscrita y escritura. Esta opción puede desactivarse pulsando el botón Dejar de conocerme. Luego tendremos que usar la opción Ve a Bing y administra tu información personal en todos tus dispositivos para eliminar la información que ya esté almacenada en la nube.

Ahora bien, si sientes que no tienes realmente mucho que ocultar en tu vida y que confías en lo que dice la Declaración de privacidad de Microsoft (que no recolecta información personal de nadie), entonces debes activar ésta y otras funciones para poder utilizar Cortana, el asistente personal de voz que hemos mencionado, que merece todo un apartado.